El ejercicio de los cargos tutelares ha evolucionado notablemente en los últimos años, pasando de ser una representación total de la persona, a un ejercicio de aquellos apoyos que complementen aspectos de la capacidad de obrar que se recogen en la sentencia.

La tutela hoy en día es individual, personalizada, ejercida con criterios de calidad, transparente y eficiente.

El deseo de mejora es una constante en las entidades tutelares, de la misma manera que es una realidad las dificultades que atraviesan algunas de ellas derivadas de la escasez de medios materiales y técnicos o por la insuficiencia de financiación.

Incorporar nuevos servicios y aprovechar los avances tecnológicos puede permitir dedicar más tiempo a la atención directa de la persona con capacidad modificada, simplificar la gestión de la tutela, a la vez que mejorar en transparencia.

El apoyo a la persona es la esencia de la tutela y en los tiempos actuales requiere dotarse de las herramientas más avanzadas, los mejores conocimientos y los servicios que faciliten la gestión tutelar.

Desde esta perspectiva, Gestelar ofrece soluciones integrales nacidas de la experiencia, el conocimiento y la innovación que aporten valor a las entidades, administraciones y personas que ejerzan cargos tutelares.